2018/07/22

ESTRECHO DE MAGALLANES

Es el año del Señor (?) de 1520. Las cinco naos del portugués Fernando de Magallanes navegan en paralelo a la costa americana, rumbo sur. Buscan un paso hacia el nuevo mar que saben a poniente. Remontan los grandes estuarios y los van descartando por el sabor dulce de sus aguas. El 1 de Noviembre entran en el estrecho que llamarán de Todos los Santos y, después de múltiples vicisitudes, 26 días más tarde, llegarán al nuevo océano. El mismo Magallanes lo bautizará como Océano Pacífico. Están convencidos de que la tierra que han dejado al sur (Tierra de Fuego) es inmensa.
Se necesitarán casi 100 años más para que los europeos sepan que se trata de una isla de dimensiones modestas y que es posible otra ruta para alcanzar el Pacífico: bordear esa isla por el sur dejando al norte el mítico Cabo de Hornos.


Llegamos a Punta Arenas desde Puerto Natales en un cómodo viaje en autobús. Esta ciudad, la única del Estrecho, fue fundada en 1848 y creció al calor de su puerto. Por aquí pasaban sin cesar buques balleneros, loberos, mercantes.... La apertura del Canal de Panamá en 1914 redujo drásticamente el tráfico marítimo a través del Estrecho de Magallanes y, por tanto, la actividad del puerto de Punta Arenas..
Aún así, sigue siendo un buen lugar para apostarse en la playa y, con la Tierra de Fuego de telón de fondo, ver pasar alguno de los pocos mercantes que surcan las aguas rumbo al Atántico o al Pacífico. Es sugerente imaginar que por estas desoladas tierras y solitarias aguas navegaron, además de Fernando de Magallanes (junto con Juan de Zubileta), el corsario Francis Drake (1578) o el capitán del famoso Beagle, Robert Fitz Roy (1834).
Milicos de patrulla por la playa..
Puerto y cormoranes.
En el acogedor café El Inmigrante en Punta Arenas preguntamos al dueño sobre el sentido de ese nombre en un pueblo en el que todos son emigrantes. Éste, un robusto mocetón de mediana edad, nos habla de sus antepasados croatas. Vinieron a finales del siglo XIX y se dedicaron a la manufactura textil.
Las paredes de la cafetería están decoradas con antiguas fotografías de la familia y de otros miembros de la comunidad croata, tan importante en la ciudad y, en general, en toda la zona del Estrecho.
Nos cuenta que el origen de la emigración croata hay que buscarlo en la fiebre del oro que se desató hacia 1880. Las arenas auríferas de las playas atrajeron inmigrantes de todo el mundo y entre ellos destacaron los croatas (¡un 30% del total!). La mayor parte de estos ciudadanos austrohúngaros provenían de la región costera de Dalmacia.
Posteriormente y para evitar la deschilenizacion de la zona las autoridades potenciaron la emigración de chilotas (población originaria del Archipiélago de Chiloé) instaurando una línea marítima regular Chiloé-Punta Arenas.
Atravesamos el Estrecho por Punta Delgada en la llamada 1ª Angostura. El ferry apenas necesita un cuarto de hora para llevarnos a Tierra de Fuego.

Un solitario barco se encamina hacia el Atlántico.

TORRES DEL PAINE

Cuando le preguntamos a Mariano, el encargado del agradable hostel Lago Argentino en El Calafate, por la mejor manera de movernos por el parque chileno de las Torres del Paine, nos dió una serie de razones para que eligiéramos El Chaltén en nuestros recorridos montañeros:
1. En El Chaltén no hay que pagar entrada al Parque Nacional. En el de las Torres del Paine sí.
2. Para hacer los recorridos por el Chaltén no se requieren medios de transporte. Para moverse por el lado chileno se precisan autobuses, transfers, catamaranes...
3. El alojamiento es mucho más barato en un hostal en El Chaltén que en cualquiera de los refugios chilenos.
4. La belleza del Cerro Torre o del Fitz Roy argentinos es similar o superior (ver en este blog) a la de las Torres del Paine.
Y añadió: "Hay que reconocer que los chilenos han sabido vender mucho mejor su producto en Europa"

No le hicimos mucho caso pero tenía razón.


Camino desde Puerto Natales al Parque Nacional de las Torres del Paine.



Guanacos junto al Lago Pehoé Cauquén
Lago Grey Hacia el glaciar Grey







Cuernos del Paine. Roca sedimentaria negra sobre la base granítica.




Después de dormir en el Refugio de las Torres, subimos hacia las Torres


- Pero... ¡si esto es como Picos [de Europa]!

Cotorra
Llegando al refugio de las Torres
Una forma rápida de ver las Torres: Ir en un jet particular, llegar a su altura y dar la vuelta.
Las zonas blancas en las montañas son glaciares.
Martxoak 17/18 (2010)

RÍO TURBIO Y PUERTO NATALES

Desde El Chaltén bajamos de nuevo a El Calafate. Allí cogemos otro autobús que a través del pueblo minero Río Turbio nos cruza el paso fronterizo Dorotea para llevarnos a la localidad chilena de Puerto Natales. Río Turbio (Argentina). Día soleado que no oculta la desolación del lugar. Pueblo minero, carbón, barracones, casas desvencijadas que recuerdan mejores tiempos. El viento es contínuo y frío. Estamos a 52º de latitud y es uno de los últimos días de este verano austral.



Puerto Natales (Chile). El cielo plomizo amenaza con una lluvia que no llegará. El viento procedente del Pacífico sigue siendo fuerte y frío en este pueblo, más consistente que los argentinos que hemos visto hasta ahora en la región.

Un canal sin salida. Por aquí pasaron navegantes en el siglo XVI buscando, sin éxito, una salida del Estrecho de Magallanes hacia el norte. De aquellas expediciones han quedado nombres como el de la propia provincia: Última Esperanza o el de fiordo Obstrucción.

Martxoak 16 (2010)


LOS VASCOS EN ARGENTINA. ESKAL BERRIA

Era el año 1897 y hacia poco que el general Julio A. Roca había terminado triunfalmente la Conquista del Desierto, campaña militar contra los indios patagónicos -mapuches y tehuelches-
El vasco Florencio de Basaldúa (Bilbao, 1853), amigo personal del general Roca, aventurero, emprendedor y utópico, le hace una sorprendente propuesta: crear una nueva Vasconia en tierras argentinas. Sugiere un nombre -Eskal Berri-, indica su posible situación -entre los paralelos 44º30' y 47º30'- e, incluso, señala las localizaciones de algunas de las futuras poblaciones.

Mapa de la colonia vasca que Florencio Basaldúa propone en 1897 al presidente de la República Argentina, Julio A. Roca. Se pueden identificar en él localizaciones como: Bilbao, Donostia y Baiona (en la costa), Orduña, Pamplona y Vitoria (en el interior), Ibañeta, puerto que cruza los Andes...

La idea de Basaldúa es llevar unas 10.000 familias vascas a la nueva colonia en tres años. Sus objetivos son, por una parte, alejar a esos vascos de la tiranía española y francesa y, por otra, preparar la independencia Vasco europeo, al igual que lo estaban haciendo los polacos e irlandeses de Norteamérica.
Merece la pena recordar que para entonces ya existía una colonia de galeses en la cuenca del río Chubut, al N de la futura colonia vasca.
Este podía haber sido el mapa de la Patagonia si hubiera prosperado la idea de Florencio de Basaldúa.
Pero ¿que se pensaba en el País Vasco sobre esta posibilidad? En la vieja Euskal Herria eran cada vez más las voces que hablaban de una situación inaguantable: pérdida de los Fueros tras la derrota carlista (lo que trajo como consecuencia, entre otras, que los vascos tuvieran que realizar de forma obligatoria el servicio militar en el ejército español; el euskera, el idioma de los vascos, era incapaz de resisitir el avance de las lenguas romances; las nuevas ideas liberales se iban abriendo camino en el conservador solar vasco...
Adema Zaldubi , prestigioso canónigo de Baiona, exclama: "Qui sait? Tandis qu’ici, aux deux versants des Pyrénées, tant de Basques se résignent trop aisément à l’extinction de leur nationalité, le même peuple se reproduira peut-être bientôt plus grand qu’il ne le fut jamais sur les plages libres que lui offre l’Amérique"
Sabino Arana, fundador del nacionalismo vasco, dice en 1894: "Nosotros, los euskerianos, debemos saber que la Patria se mide por la raza, la historia, las leyes, las costumbres, el carácter y la lengua, y que esta Euskeria nuestra podría ser tan Euskeria, asentada en las estribaciones occidentales del Pirineo y en el Golfo de Bizkaya, como trasladada a una isla del Pacífico o a las costas de los Grandes Lagos africanos"
Es sorprendente que Arana no haga mención a Argentina, destino de decenas de miles de emigrantes vascos en esa época. Tal vez se lo impida su vivo espíritu anticolonialista porque, a continuación, añade: "Mientras existan familias indígenas en los archipiélagos y en los extensísimos territorios del continente americano, a ellas pertenecen unos y otros y no a los europeos, que se los han usurpado a aquellas pobres gentes" Cosas del mil veces injuriado Sabino Arana.
Se puede ampliar información sobre este tema en el interesante artículo de Kepa Altonaga Daniel Lizarralde medikuaren Moskorrak (1899) eta Florentzio Basalduaren Argentinako Euskal Herri Berria

ANTOINE DE SAINT- EXUPÉRY EN LA PATAGONIA

El Lago de los Tres en la base del pico Chaltén hace referencia a los tres destacados monolitos que se elevan tras él: el Saint Exupéry, el Poincerot y el Fitz Roy (llamado Chaltén en Argentina). Es decir , un capitán de barco (el del Beagle de Darwin), un escalador (que murió en 1951 en el Fitz Roy) y un escritor.
La razón de que pusieran el nombre del escritor francés a uno de los picos de esta región patagónica hay que buscarla en la labor que realizó como aviador en Argentina entre 1929 y 1931 (más información). Parece impensable que un escritor sea lo suficientemente importante para que pongan su nombre a un accidente geográfico. Suelen ser nombres de calles o recintos escolares.

En otro momento del viaje también nos mencionaron a Saint-Exupéry: en Península Valdés, cuando nos hicieron notar el parecido de la Isla de los Pájaros con el sombrero o la boa-elefante que aparece en El Principito, el libro más conocido del escritor francés.


Ilustraciones del propio Antoine de Saint-Exupéry en su libro
 Isla de los Pájaros en Península ValdésLos argentinos aseguran que los dibujos están inspirados en la silueta de la isla. ¿¿¿¿???

EL CHALTÉN (II). FITZ ROY

El Chaltén es el nombre con que los tehuelches denominaban al cerro más prominente de la zona. Posteriormente, seria el perito Francisco Pascasio Moreno, durante su expedición de límites en 1877, quien bautizaría a este cerro con el nombre de Fitz Roy en honor al capitán que acompañó a Charles Darwin en su expedición por la Patagonia. En lengua de los aonikenk (tehuelches) quiere decir montaña que echa humo, ya que los habitantes originarios, al igual que muchos de los primeros exploradores, lo suponían un volcán.

Comenzamos la caminata en la Hostería El Pilar remontando el río Blanco. Hacia el O vemos un grupo de cerros de curiosos nombres: Cerro eléctrico, Cerro Marconi...
El camino se adentra en un bosque de ñires donde se puede ver el sistemático trabajo de los pájaros carpinteros.

A la derecha del sendero aparece el Glaciar Piedras Blancas, en clara regresión.
Llegamos al Lago de los Tres. Al fondo el Fitz Roy-Chaltén (la que echa humo), 3441 m. A la izquierda el Poincenot, 3002 m.
Isabel dudando sobre la ruta que va a seguir para ascender a la cumbre. Al final se decide por la Ruta de los Franceses (4). La vista es desde el SE por lo que no se puede ver la famosa Supercanaleta situada al O.Laguna Sucia, al S del Lago de los Tres.

Bajamos

En Lago Capri, realizando un antiguo rito indio (haciendo el indio) para alejar al puma (al que dicen que se le suele ver merodeando por la zona)
Llegando al Río de las Vueltas y a El Chaltén.
Mapa de la región

Leyenda de los aónikenk (tehuelches) sobre El Chaltén (Fitz Roy)

"Creados por Kóoche (Dios), vivían en estado salvaje, luchando mano a mano con las fieras, para procurarse el sustento y abrigándose en grutas. Un niño excepcional llamado Elal, que no era de su raza, es salvado de las garras de un gigante merced a la oportuna intervención del cisne (Kóokn) quien, en vuelo sin etapas, lo traslada de la isla donde había nacido a las yermas tierras patagónicas, depositándolo en la cima de la más hermosa e imponente cumbre patagónica: El Chaltén. Pasa allí tres días, alimentado y protegido solícitamente por las aves que lo habían acompañado.

Librado luego a sus propios medios, tiene que luchar con tres enemigos que le acechaban para quitarle la vida: el frío, la nieve y el viento. Se defiende del primero golpeando unos pedernales y produciendo el fuego; del segundo, fabricando el toldo (kau) con pieles de guanaco, y del tercero, utilizando la capa (kai). Inventos que transmite a sus amigos los aónikenk, junto con el arco y la flecha para defenderse de las fieras. (...) El mismo protagonista, después de haber vivido mucho tiempo entre sus amigos, dándoles sabias normas de vida y de moral, fue a buscar a la hija del Sol, el lucero matinal (Kawó), conducido en forma de pajarillo por su propia madre, que se había transformado en un espléndido cisne de poderosas alas. Después de vencer tres sutiles ardides tendidos astutamente por el Sol, logró la mano de la doncella al colocarle el anillo misterioso que estaba oculto en lo más recóndito de una profunda caverna.

Allá arriba, al lado del Sol, espera a sus amigos, los aónikenk, y les ofrece caza abundante en los mundos del espacio. Como prueba de su buena voluntad, dejó impreso en el cielo el rastro del choique, choiols, la constelación Cruz del Sur, para indicarles el camino que habían de seguir. Por eso el patagónico mira con gusto el cielo estrellado. Allá están sus compañeros divirtiéndose con perpetuas cacerías, como lo demuestran esas nubes blancuzcas, las nubes de Magallanes, que es el polvo que levantan las manadas de guanacos al disparar. Y lo dice también ese gran callejón blanquecino, la Vía Láctea, por donde pasan a la carrera los cazadores, sembrándolo con las plumas de los choiques que han cazado"