2010/04/06

FAUNA EN PENINSULA VALDÉS (I). PUNTA TOMBO

A unos 100 Km. al S de Trelew, Punta Tombo es el mayor asentamiento continental de los pingüinos de Magallanes: cerca de un millón de ejemplares. El macho excava un nido en la tierra y espera que sea del agrado de alguna hembra con la que aparearse.

Pingüino custodiando su nido

Las crías, en su mayoría, ya han emigrado hacia el N, hacia las costas brasileñas. En Marzo sólo quedan algunas rezagadas







Los pingüinos miran con curiosidad a los extraños ladeando alternativamente su cabeza para verlos mejor ya que los ojos situados en la parte lateral de su cabeza no les permiten tener una visión esteoroscópica.



Cormorán roquero (Phalacrocorax magellanicus)

Cuis amamantando a sus crías



Guanaco
Martxoak 7

PENÍNSULA VALDÉS. GALESES EN LA PATAGONIA

En los alrededores de Península Valdés nos encontramos con una inusual toponimia: Puerto Madryn, Trelew, Rawson, Gayman...
Nos dicen que a mediados del siglo XIX nacionalistas galeses se acercaron a esta zona y tuvieron la utópica idea de asentar aquí una Nueva Gales. Repetimos la historia tal y como nos la cuentan. Tiempo habrá después de separar polvo y paja y acercarnos a la realidad.
“En 1865 representantes del nacionalismo galés visitan estas tierras y, con el permiso del gobierno argentino, deciden que podría ser un lugar adecuado para que una comunidd galesa se asentara en ellas. Las razones para esta emigración eran las duras condiciones de vida de los galeses en Gran Bretaña bajo la represión de las autoridades de Londres (sic). La idea inicial era que los primeros colonizadores de la región ( y, por tanto, de la Patagonia) fueran agricultores. Parece que éstos no lo vieron claro y, al final, fueron mineros galeses los que se animaron”
Es fácil imaginar las dificultades con que se encontrarían estos mineros, sin experiencia en las labores agrícolas, en este entorno hostil. La cuestión es que durante años subsistió aquí una colonia galesa, que hablaba su lengua céltica, que a mediados del siglo XX todavía un 25% de la población hablaba esa lengua y que, aún ahora, es posible encontrar ciudadanos, pocos, que la hablan. Aquí información algo menos romántica.
No estábamos nosotros por buscar extrañas lenguas europeas en la Patagonia (de hecho pasamos delante de un restaurante llamado Taska Beltza sin entrar en él) y tomamos como base el hostal El Retorno en Puerto Madryn (difícil encontrar gente más agradable y hospitalaria), para disfrutar de la fauna de Península Valdés y su entorno.


Puerto Madryn
Rawson
Martxoak 7

2010/03/31

LAS PLACAS LAS CARGA EL DIABLO

La placa Nazca lleva chocando con la Sudamericana durante miles de años y este violento encuentro, además de originar terremotos y volcanes, es el responsable del levantamiento de la cordillera de los Andes.
En Mendoza sentimos un par de réplicas de unos 3 grados en la famosa escala y como las placas las carga el Diablo y los caminos del Señor, además de inescrutables, son muy variados decidimos alejarnos, por el momento, de la Cordillera e ir a la Costa atlántica, a Península Valdés.

Martxoak 6

2010/03/30

MENDOZA, TIERRA DE VINOS

Cuando llamábamos desde Chile para reservar alojamiento en Mendoza, la respuesta era siempre la misma: tenemos todo completo. Empezamos a pensar que el terremoto había desviado el turismo de Chile a la ciudad mendocina. Pero no, la razón era otra: celebraban la Fiesta de la Vendimia. Lógico: Marzo, finales del verano austral.
Mendoza está enclavada en una zona con clima semidesértico, con veranos cálidos y de poca precipitación. Los excelentes parques que adornan la ciudad y la rica zona agrícola de sus alrededores son obra del hombre que ha sabido aprovechar los ríos que bajan de las cumbres andinas. Muchas de las calles de la ciudad tienen, entre la calzada y las aceras, acequias que sirven para regar los árboles de los parques y calles.
Éste, su verdor en pleno desierto, es el mayor atractivo de la ciudad... junto a los efluvios vitivinícolas que llegan de las pequeñas ciudades-satélite -departamentos- de sus alrededores (el 60% de la producción argentina).
Nosotros elegimos el departamento de Maipú (a unos 15 km del centro) para degustar los vinos de la zona.

En cuanto a la Fiesta de la Vendimia, que algunos mendocinos nos la equiparaban a los Carnavales de Río, nada: desfiles de ambiente provinciano y elección de la Reina de la Vendimia entre las diferentes candidatas departamentales.

Martxoak 4/5

2010/03/29

"DICEN QUE IQUIQUE ES GRANDE COMO UN SALAR"

En el N no hemos visitado Iquique, otro de los lugares de nuestra geografía mítica desde que Quilapayún interpretara la épica Cantata de Santa María de Iquique. Los 500 km desde San Pedro de Atacama (sólo ida) nos han desanimado. Sin embargo, cuando desde Santiago cruzamos en autobús los Andes en dirección a Mendoza atravesando cerros majestuosos, tenemos como compañero de viaje a Fernando Echeverría Sánchez, un minero de Iquique.
Fernando es de baja estatura, fuerte complexión y con un agradable rostro mestizo que le hace no aparentar los 52 años que tiene. Se siente a gusto hablando con nosotros y nota que el sentimiento es mutuo. Hablamos y hablamos durante las seis horas de viaje.
El gerente de la mina le ha concedido un permiso de 48 horas para visitar a la familia y comprobar que ni ella ni su casa han sufrido daños con las réplicas del terremoto. Después de un viaje de 2300 km. llegará esta noche a Mendoza y saldrá de nuevo hacia el trabajo mañana por la tarde.
Nos cuenta que nació en Chile en una familia campesina. Parte de su familia (y él entre ellos) huyó de Chile cuando el golpe de Pinochet y se instaló en la argentina Mendoza. Tres años más tarde tuvo lugar el golpe militar encabezado por el general Videla "menos violento que el chileno".
Él siempre ha pensado que los trabajadores tienen que exigir sus derechos y no entiende que por ello le llamen comunista. Tampoco entiende porque sus compañeros chilenos le llaman, con ánimo hiriente, el argentino cuando él nació y trabaja en Chile. Le gustan más los argentinos que los chilenos porque éstos "están más mezclados". "Como yo, por ejemplo, que tengo sangre española que me viene del apellido Sánchez e india, del apellido Echeverría". No le hacemos ver lo curioso que nos resulta su afirmación.
Nos cuenta que trabaja 9 horas diarias durante 20 días seguidos y descansa 10 días, que en Chile se cobra tres veces más que en Argentina, que trabajan a más de 3000 m de altura en una mina de cobre, que vive en un barracón con otros tres compañeros, que come y pasa el tiempo de ocio en la cantina de la empresa, que tienen totalmente prohibido el alcohol, que a los que trabajan a más de 4000 m les suben y les bajan todos los días desde ña mina, que su sueño desde la infancia es el de ir a Australia, que un cuñado suyo ha quedado en paro en Barcelona y no sabe que va a hacer porque tiene que pagar la hipoteca del piso, que él nunca hubiera comprado un piso allí, que tiene una hija de 30 años con algún tipo de problema, que no quiere que se case porque su marido haría con ella lo que quisiera, que es asmático... Lleva sin comer desde ayer y guarda el sandwich que nos han dado en el autobús, quizás para llevarselo a su mujer o a su hija.
El cansancio y el hambre no le impiden actuar como guía turístico para nosotros: aquel cerro es el Aconcagua, a eso le llaman el puente del Inca, hay un sitio para comer en Mendoza...
Es una persona noble y afectuosa, como tanta otra gente que estamos encontrando en nuestro viaje.
Cuando nos despedimos y le pregunto si tiene acceso a Internet, sonríe.

Martxoak 3

¿ABIERTAS LAS GRANDES ALAMEDAS DE SANTIAGO DE CHILE?

Una de las mayores satisfacciones de un viaje es poder encontrar alguno de los lugares de tu propia geografía mítica.

La mitología personal de uno es de lo más impredecible. Para algunos el viaje de su vida es aquel que les permite visitar y pisar la misma tierra que tiempo atrás pisaron sus improbables profetas y dioses. Otros recorren con devoción las calles y estancias que otrora vieran sus escritores o pintores favoritos. Están también los que, subyugados por la propaganda mediática –una forma como otra cualquiera de generar mitos-, visitan con entusiasmo lugares como Marbella o la Costa Azul.

En los años 70, en una España todavía bajo la dictadura franquista, se forjó uno de esos mitos basados en las informaciones que llegaban de un alargado país llamado Chile. El socialismo democrático era posible... Luego pasó lo que todos sabemos.

Siendo Santiago uno de los lugares de la geografía mítica de nuestra juventud, ¿cómo podíamos estar en Chile sin pasar por este escenario?

No caímos en el morbo de visitar el barrio viejo arrasado por el terremoto de hacía 4 días y paseamos por los alrededores del Palacio de la Moneda y por las Alamedas.


En la mente teníamos aquellas otras imágenes del 11 de Septiembre de 1973.



Aquel 11 de Septiembre, poco antes de morir, Salvador Allende pronunció su último discurso que terminaba con estas conocidas palabras:

"Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!
"

¿Están ya abiertas las grandes alamedas?

Martxoak 3

DESIERTO DE ATACAMA

Con un día de retraso podemos coger el autobús a Santiago de Chile, vía Calama y Antofagasta.

Recorremos un paisaje sin rastro vegetal, sobrecogedor en su desolación, y llegamos al caserío de Antofagasta, acurrucado en una ladera frente al Pacífico. Se presenta como el único refugio, áspero y desapacible, del hombre en este desierto.

Viajamos centenares de kilómetros hacia el Sur sin encontrar un árbol, un matorral, una brizna de hierba...


Hasta que el sol deja paso a una inconfundible Cruz del Sur hacia la que nos dirigimos...

Martxoak 2